¿Está surgiendo en Chile un modelo virtuoso de reparación de violaciones de derechos humanos?

En Chile, una medida reciente del nuevo gobierno en el área de la reparación de las víctimas de violaciones de derechos humanos cometidas durante el estallido social de 2019 podría desencadenar y expresar un cambio radical de política para abordar las violaciones de derechos humanos, y una oportunidad para revisar las demandas insatisfechas de los sobrevivientes de la dictadura, argumenta la autora.

En una calle de Chile, una pintada en un muro forma esta frase: "Justicia, verdad y reparación". Los retratos se colocan encima de ellos.Mural fotografiado en Santiago de Chile en octubre de 2021, en los alrededores de la "Plaza de la Dignidad" donde se desarrollaron numerosas manifestaciones durante el estallido social de 2019. Muestra los rostros de varias víctimas de la violencia policial exigiendo justicia, verdad y reparación. Entre ellos Gustavo Gatica, quién perdió su vista. © Marit de Haan
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El 3 de Agosto de 2022, el gobierno de Chile anunció encuentros participativos para el desarrollo de una Mesa de Reparación Integral para las víctimas de violaciones de derechos humanos cometidas durante el estallido social de 2019, que resultó en 33 fallecidos. Este desarrollo reciente, junto con la reforma constitucional – a ser aprobado o rechazado en un plebiscito el 4 de septiembre - y los nuevos compromisos en materia de  derechos humanos del nuevo gobierno de Gabriel Boric, quien asumió en marzo de 2022, indican una intención de abordar las violaciones de derechos humanos de forma diferente.

Un giro importante, ya que las víctimas de violaciones de derechos humanos durante la dictadura (1973-1990) han sido frecuentemente excluidas, ignoradas o simplemente no tomadas en cuenta durante la transición hacia la democracia. En cambio, la Mesa de Reparación Integral abre la posibilidad de hacer resonar las voces, solicitando las preferencias, demandas y necesidades de las víctimas-sobrevivientes sobre cómo se debe reparar el daño.

Participación limitada de víctimas hasta ahora

Si bien el caso chileno es internacionalmente elogiado por la implementación de todos los elementos de la “caja de herramientas de la justicia transicional” (procesos judiciales, comisiones de la verdad, reparaciones y reformas institucionales), de acuerdo con las víctimas se ha hecho poca justicia. El hecho de que hasta el momento solamente se han identificado 307 de un total de 1469 detenidos desaparecidos, la corta duración de las comisiones de la verdad y el bajo (aunque creciente) número de condenas (acerca de 400 en total, según la lista de sentencias criminales actualizada continuamente por el Museo de la Memoria y Derechos Humanos) se suma a la escasa participación de las víctimas en estos procesos. A pesar de la presión constante de la sociedad civil y de las numerosas agrupaciones de víctimas y familiares, las entrevistas realizadas con sobrevivientes de la dictadura en el contexto de mi proyecto de doctorado indican que se sienten abandonados  lo que a menudo intensifica sus experiencias de victimización.

El 18 de octubre de 2019 estalló un movimiento de protesta social en Chile (Estallido Social) que se centró principalmente en los niveles extremos de desigualdad social en el país. La violenta represión del gobierno resultó en más de 8.000 víctimas de la violencia estatal, entre ellos 33 víctimas fallecidas. Más de 400 personas perdieron la vista debido al exceso de fuerza policial. Así empezaron a surgir nuevas agrupaciones de víctimas, como la Coordinadora de Víctimas de Trauma Ocular, que desde entonces han estado exigiendo reparación por estas graves violaciones de derechos humanos.

Repetición de violaciones a los derechos humanos

La reiteración de las violaciones a los derechos humanos y el resurgimiento de memorias abrió un debate sobre los vínculos entre el Estallido Social y la época de la dictadura. Para algunos observadores, la raíz del Estallido Social radica precisamente en las cuestiones no resueltas de la dictadura.

Sin embargo, prefiero enfocarme en una diferencia fundamental: con el anuncio de la Mesa de Reparación Integral, ha surgido una oportunidad para fortalecer el respeto a los derechos humanos. El nuevo gobierno del presidente Boric ha manifestado un fuerte compromiso con los derechos humanos y ha tomado medidas concretas, involucrando a representantes de las víctimas en el proceso de toma de decisiones. Haydee Oberreuter, la nueva Subsecretaria de derechos humanos, tuvo un papel destacado en una de las principales organizaciones de víctimas del país y es sobreviviente de violaciones de derechos humanos durante la dictadura. Fabiola Campillai, quien perdió la visión como resultado de la violencia policial durante el Estallido Social, ahora está instalada como Senadora electa. Estos acontecimientos desafían la percepción existente desde hace mucho tiempo de que existe una falta de voluntad política para abordar las violaciones de derechos humanos (del pasado) e indican que las reparaciones ocupan un lugar destacado en la agenda.

“Diálogo entre víctimas y el Estado”

Como parte de su nueva ‘agenda de reparación’, el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos describe la Mesa de Reparación Integral como un proceso “que busca sentar las bases para la calificación y reparación de las víctimas de violaciones a los derechos humanos en el marco del estallido social, a través del diálogo horizontal entre representantes de víctimas y representantes del Estado”.

Las víctimas o sus familiares y representantes están invitados a participar en encuentros participativos con autoridades estatales entre agosto y noviembre, en ocho regiones diferentes. Luego de compartir sus necesidades y propuestas en materia de reparación, se debe llegar a un acuerdo sobre la naturaleza de la Mesa de Reparación Integral.

Otra iniciativa reciente que se enmarca dentro de este nuevo enfoque de involucramiento de víctimas-sobrevivientes es el PACTO: Plan de Acompañamiento y Cuidado a Personas Víctimas de Trauma Ocular. Esta iniciativa se enfoca específicamente en brindar beneficios y atención médica adecuada a las víctimas de trauma ocular durante el Estallido Social. Involucra a las víctimas en la toma de decisiones sobre lo que implica esta reparación: “queremos trabajar desde la evaluación y la escucha de las personas afectadas, impulsando juntos cambios y mejoras”. Interesante de esta iniciativa en particular es que ha sido concebida como una política permanente para los afectados.

Prometedor pero con precaución

Los enfoques participativos de la Mesa de Reparación Integral y PACTO son desarrollos prometedores para un compromiso genuino con las necesidades, prioridades y demandas de las víctimas con respecto a cómo se debe reparar el daño. Sin embargo, existen algunos riesgos potenciales que deben tomarse en consideración. Con base en investigación empírica y entrevistas realizadas en 2021 con sobrevivientes de la dictadura, me gustaría llamar la atención sobre lo siguiente.

¿Qué pasa con el mandato?

Iniciativas previas de justicia transicional (como las comisiones de la verdad) en el contexto chileno han sido de corta duración y con mandatos limitados, enfocándose solo en las violaciones cometidas durante un período de tiempo estricto y acotado. Oponiéndose a este enfoque limitado, uno de los reclamos históricos de las agrupaciones de víctimas ha sido la creación de una Comisión Permanente de verdad. Si bien es el caso para PACTO, aún se desconoce si la Mesa será de naturaleza continua para involucrar a las víctimas en el momento en que estén listas para participar. Algunas cuestiones destacadas aún no se han discutido: ¿Qué violaciones se consideran parte del Estallido Social y cómo enfrentar las violaciones cometidas justo antes o después? Y, una preocupación planteada por varios grupos de víctimas en una carta abierta al gobierno en junio pasado, ¿Qué pasa con las violaciones estructurales de los derechos humanos y la violencia policial en los años previos al Estallido Social?

Reconocimiento

Una noción básica del reconocimiento se refiere a reconocer quienes sufrieron daños como ‘víctimas’ con derecho a reparación. No obstante, una comprensión más amplia podría implicar el reconocimiento oficial del daño y el papel y la responsabilidad del Estado en causar este daño. Desde la percepción de sobrevivientes de la dictadura, este reconocimiento se ha quedado corto en el contexto chileno. Además, las experiencias de las sobrevivientes de la dictadura nos enseñan sobre las complejidades del concepto de ‘víctima’. Esto podría discutirse con los participantes, potencialmente considerando formas adicionales y simbólicas de reconocimiento como ‘sobreviviente’, ‘luchador social’ u otros términos preferidos.

La reparación no ocurre de forma aislada

La demanda de reparación por las violaciones cometidas durante el Estallido Social, fue expresada claramente en una carta al gobierno en febrero de 2021, por más de cien organizaciones y más de mil personas demandando “Verdad, justicia y reparación para las víctimas de la violencia ejercida por agentes del Estado chileno, así como garantías de no repetición”. Fue parte de una lista más amplia de demandas que incluye, por ejemplo, la reforma de la policía. Las experiencias de sobrevivientes de la época de la dictadura a quienes he entrevistado, confirman que la reparación puramente económica es insuficiente y que la reparación está íntimamente relacionada con la justicia. Vale la pena explorar a fondo el carácter 'integral' de la Mesa, asegurándose de que otras iniciativas, desde esfuerzos de justicia hasta memorialización, puedan ver pronto la luz.

Esta lista podría continuar. Es importante explorar qué es, por ejemplo, el significado de la reparación para los participantes. La lección clave es comenzar desde la perspectiva y las experiencias de las víctimas de violaciones de derechos humanos al abordar la difícil pregunta de cómo se debe reparar el daño. Las experiencias de las víctimas con la justicia transicional en distintas partes del mundo demostraron que su participación es de crucial importancia. Sin embargo, ello conlleva ciertos desafíos. Estos incluyen, por ejemplo, la importancia de los enfoques contextuales, informar a los posibles participantes sobre la existencia y el funcionamiento del mecanismo, sus derechos y decisión de participar, buscando la participación genuina de las víctimas en lugar de una consulta única como un acto de legitimación y brindar apoyo adecuado y seguimiento a los participantes.

La nueva agenda de reparación de Chile es un avance prometedor y demuestra una nueva voluntad de abordar las violaciones de derechos humanos. Además de centrarse en las violaciones recientes, esta es una oportunidad para revisar las demandas insatisfechas de los sobrevivientes de la dictadura. Esto podría implicar el establecimiento de una comisión de verdad permanente y un enfoque más integral para reparar y reconocer el daño. Si bien las necesidades y percepciones cambian con el tiempo, algunas demandas parecen ser continuas: conocer la verdad y lograr la justicia se expresarán hasta cumplirse y se vuelven aún más urgentes con el paso del tiempo.

Marit de HaanMARIT DE HAAN

Marit de Haan es estudiante de doctorado en el Centro de Derechos Humanos de la Universidad de Gante (Bélgica).  Estudia las percepciones y necesidades de justicia de los sobrevivientes de la dictadura chilena, a quienes entrevistó en el contexto de su investigación en Chile en 2021. En ocasiones anteriores, trabajó como asistente de investigación en Chile (Pontificia Universidad Católica de Chile & Universidad de Chile), colaborando en varios proyectos de investigación en el área de justicia restaurativa y necesidades de justicia de víctimas.